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Rufino Tamayo

Naturaleza muerta con pie, 1928

Oleo / tela
58.1 x 51 cm
RT003

Aquí, la escena es una habitación sobria con un angosto balcón y barandal de hierro, como los cuartos típicos en el corazón colonial de la ciudad de México, donde Tamayo tuvo un estudio en la década de los veinte. A través de la puerta abierta, se ve un globo aerostático al que le falta el canasto, que desciende rápidamente en ángulo, como sugieren unas pinceladas que corren hacia arriba a su derecha. En el interior, una mesa llena la habitación; una de sus esquinas esta un poco elevada, como si fuera vista desde arriba. Sobre su superficie roja y blanca ?¿pintura erosionada? ¿restos de papel o de tela?? se encuentran una escultura de un pie humano sobre una base oval, unas tijeras, un dedal, tres cartas de baraja y un cigarro, quizá olvidado por un fumador distraído. Las naturalezas muertas de Tamayo de fines de los veintes se inspiraron en Giorgio de Chirico, cuyas pinturas metafísicas el artista había visto en Nueva York. Raquel Tibol ha señalado que Tamayo estaba más interesado en la geometría que en los simbolismos, y es cierto que a esta pintura le falta el contenido alegórico específico que encontramos en su obra de principios de los treintas. No obstante, cabe una interpretación más allá del formalismo, en especial porque muchos de estos objetos reaparecen o tienen ecos en otras naturalezas muertas contemporáneas de Tamayo -y en algunas de María Izquierdo-, donde abundan símbolos de música, juegos y labores domésticas; además de los implementos de costura y las barajas mostradas aquí, encontramos fichas de dominó, instrumentos musicales, una bobina de hilo, fruta madura, elotes, conchas y caracoles, y una sencilla corneta como las usadas en los eventos deportivos. Otros cigarros igualmente abandonados se equilibran precariamente en Los fumadores (1931, Museo Nacional de Arte) y en un retrato de Izquierdo (1932, Art Institute of Chicago), evidenciando un vicio compartido. Aunque en otras obras aparecen partes de maniquíes de escaparate, este pie parece más un modelo médico o un fragmento clásico. Como en el Monumento a Juárez (1932, Museo de Arte Moderno), el globo en descenso podría simbolizar una tragedia inminente o un escape frustrado. Y la vista más allá del balcón fue un tema recurrente en su obra durante décadas, simbolizando el anhelo del pensamiento que vuela más allá del marco.

Vid. James Oles, Arte moderno de México. Colección Andrés Blaisten, México, Universidad Nacional Autonóma de México, 2005.

Otras obras del artista

En Coleccion Blaisten

En Francisco Díaz de León