José Clemente Orozco, 1883-1949

José Clemente Orozco nació en Zapotlán El Grande, actual Ciudad Guzmán, Jalisco, México el 23 de noviembre de 1883. Fue un fue un caricaturista,pintor muralista y litógrafo. Graduado de la Escuela Nacional de Agricultura, estudió además matemáticas y dibujo arquitectónico.

Cuando José Clemente contaba con dos años, su familia se mudó de Zapotlán a Guadalajara y posteriormente a la Ciudad de México. Al pasar los años, cerca de su casa se encontraba la imprenta donde trabajaba el grabador José Guadalupe Posada, ahí conoció su obra, que lo llevó a interesarse por el Arte. Las primeras lecciones de color las obtuvo observando a Posada trabajar en la tienda de Antonio Vanegas Arroyo, cuando regresaba de la escuela se detenía a observarlo por minutos y de ahí surgió su inquietud por el dibujo.

En 1897 lo enviaron a estudiar a la Escuela Nacional de Agricultura en San Jacinto, y aunque no estaba interesado en la agricultura, logró ganar dinero dibujando mapas topográficos. Posteriormente, se inscribió en la Academia de San Carlos, donde tomó clases nocturnas de dibujo. Aunque de manera irregular, estudió en dicha institución de 1908 a 1914, periodo en el que junto a Ernesto García Cabral, se ensañaba con el recién electo Presidente Francisco I. Madero con insidiosas y satíricas caricaturas, aunque también era capaz de publicar historietas blancas en revistas como El Mundo Ilustrado.

 Formó parte del Comité de Huelga de la Academia, huelga cargada de fermentos revolucionarios, la cual duró dos años (1911-1913).

Hizo su primera exposición individual en la librería Biblos de la Ciudad de México en 1916. Al año siguiente viajó por Estados Unidos, vivió en San Francisco y en Nueva York pintando carteles.

En el año 1922 se unió al Sindicato de Pintores y Escultores junto a  Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros, intentando recuperar el arte de la pintura mural bajo el patrocinio del gobierno mexicano. En 1926 por encargo de la Secretaría de Educación, pintó el mural Reconstrucción en el edificio que ocupa el Palacio Municipal de la ciudad de Orizaba, Veracruz.

La segunda etapa mural de Orozco se inició a partir de una nueva estancia en los Estados Unidos, en 1927. Allí realizó tres obras murales importantes. En Nueva York, se dedicó a trabajar y exhibir sus obras. Realizó dibujos sobre escenas de la Revolución Mexicana y una serie de óleos; Queensboro Bridge, The Curbz, Winter y The Subway, que muestran el carácter deshumanizado de la gran ciudad.

En 1930, el historiador de arte José Pijoán gestionó una invitación para que Orozco visitara el Pomona College en Claremont, California y decorara el Frary Hall. Fue ahí donde realizó uno de los motivos más importantes de su pintura al crear su obra “Prometeo”, héroe mítico que valientemente se apodera del fuego divino para entregarlo a los mortales. La figura central del mural del Pomona College es un gran desnudo: el Prometeo triunfador que otorga a los hombres la purificación. Esa gran figura constituye el punto de partida de esta nueva etapa de Orozco

También en 1930, Orozco realizó murales en la New School of Social Research de Nueva York. Posteriormente fue invitado a impartir clase de técnica del fresco en el Dartmouth College, en Hanover, New Hampshire, donde permaneció hasta 1934, realizando la primera obra de este tipo en Nueva York.

A su regreso a México en 1934, Orozco realizó el gran tablero rectangular de Palacio de Bellas Artes titulado “Katharsis”, situado frente al de Rivera: “El hombre en la encrucijada”. Dicha obra es una representación sangrienta del conflicto violento entre el hombre moderno y el caótico mundo mecanizado que lo rodea y al mismo tiempo que lo oprime. De 1936 a 1939, Orozco realizó tres grandes obras murales en Guadalajara: en la Universidad, en el Palacio de Gobierno y en el Hospicio Cabañas. En 1936, en la Universidad de Guadalajara decoró la cúpula y los muros de la plataforma del anfiteatro.

José Clemente Orozco, murió el 7 de septiembre de 1949 en la Ciudad de México, al tiempo que trabajaba en los primeros trazos de un mural en el edificio multifamiliar Miguel Alemán.  Fue sepultado en la Ciudad de México en el Panteón Civil de Dolores en la Rotonda de las Personas Ilustres por mandato presidencial.