Roberto Montenegro, 1881-1968

Roberto Montenegro Nervo nació en Guadalajara, Jalisco, México el 19 de febrero de 1887. Fue un pintor, muralista, grabador y docente con gran influencia en la vida cultural del México del siglo XX.

En 1904 ingresó a la Escuela Nacional de Bellas Artes de la Ciudad de México, allí lo instruyeron José Salomé Pina, Santiago Rebull, José María Velasco, Germán Gedovius, Mateo Saldaña y Gerardo Murillo. Desde su ingreso en la Academia fue un alumno destacado, y en 1905 ganó en un concurso una beca (igual que Diego Rivera) para estudiar en Europa. En Madrid se inscribió en la Academia de San Fernando y ahí entró en contacto con las vanguardias europeas. Durante los años que permaneció en Europa, la obra de pintores como Paul Gauguin y Paul Cézanne comenzó a ser revalorada, por lo que él, como muchos de sus colegas, recibió su influencia y experimentó en sus producciones el exotismo de algunos tipos físicos y la pincelada fragmentada.

Montenegro regresó a México en 1910 por un periodo corto, aproximadamente dos años, durante los cuales participó en la exposición organizada por la Academia con motivo del Centenario de la Independencia; las críticas fueron favorables y en 1911 presentó una exposición individual en la Academia de Bellas Artes. Tiempo después regresó a Europa, en París colaboró en diversas revistas y comenzó a adquirir prestigio entre el círculo de artistas que también participaban en estas publicaciones, como Juan Gris y Jean Cocteau, entre otros; además, expuso en el Salón de Otoño.

Al comenzar la Primera Guerra Mundial, Montenegro decidió regresar a México y con ese fin partió rumbo a España; sin embargo, le fue imposible cruzar hacia América y permaneció en ese país hasta 1920. Se estableció en Mallorca, isla que en aquel entonces se había convertido en refugio de intelectuales y pintores, a los que Montenegro conoció, entre ellos Picasso.

A su llegada a México, colaboró como ilustrador en Revista de Revistas y trabajó como muralista. Su primer mural se lo encargó Venustiano Carranza, como parte de los proyectos para concluir el Palacio de Bellas Artes. Casi de inmediato conoció a José Vasconcelos, en ese entonces rector de la Universidad Nacional, quien lo invitó a pintar los muros de la Secretaría de Educación Pública y después los del anfiteatro, patios y escaleras de la Escuela Nacional Preparatoria.

En 1921, Roberto Montenegro se desempeñó como maestro de Dibujo al desnudo en la Escuela Nacional de Bellas Artes. Ese mismo año fue nombrado jefe del Departamento de Artes Plásticas de la Secretaría de Educación Pública, bajo este cargo organizó la Exposición nacional de arte popular en el marco de los festejos de la consumación de la Independencia. Desde entonces el arte popular formó parte de sus inquietudes, se convirtió en tema recurrente en su pintura, junto con motivos de figuras prehispánicas y personajes con rasgos indígenas. Fue un gran promotor y coleccionista de arte popular.

En 1924 pintó los muros del antiguo templo de la Encarnación, después convertido en Universidad Iberoamericana, y desde entonces fue reconocido como gestor del nacionalismo mexicano; además, decoró el edificio de Relaciones Exteriores.

1937 fue un año de intensa actividad, expuso en varios lugares en México y el extranjero y participó en una muestra de la Fine Arts Gallery en Massachusetts; también exhibió su obra en el Pabellón Mexicano de la Feria Mundial en Nueva York, las Sthendal Art Galleries en Los Ángeles, las Elder Galleries en San Francisco, así como en la ciudad de Chicago; en México, en la Galería de Arte Mexicano y en la inauguración de la Galería de Arte de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Durante la década de 1940, Roberto Montenegro participó en exposiciones colectivas y su presencia fue constante en la vida artística de México. Los temas que abordó fueron variados y abarcaron desde retratos y autorretratos, hasta asuntos mexicanos y motivos prehispánicos.

Expuso en la colectiva Art mexicain en París en 1958 y dos años más tarde decoró el Banco de Comercio de la Ciudad de México y participó en la Bienal de Pintura del Instituto Nacional de Bellas Artes. Respecto a su obra mural, pintó frescos para el Teatro Degollado en Guadalajara y su última producción la llevó a cabo en la Casa de las Artesanías en Jalisco, en 1963; la tituló La muerte de las artesanías y para elaborarla utilizó mosaico de vidrio.

En 1967 le fue otorgado el Premio Nacional de Arte, junto al escultor Luis Ortiz Monasterio, el escritor Salvador Novo y el doctor José Adem. En cuanto a su obra de caballete, Roberto Montenegro siempre se enfocó en una búsqueda de retos plásticos, estilísticos y conceptuales; nunca se conformó, ni encasilló en un estilo o corriente. Experimentó con el surrealismo, la metafísica y la abstracción, a veces intercalándolos entre sí.

En 1968 presentó una exposición individual en la Galería Nieto y fue nombrado miembro fundador de la Academia de Artes de México; en octubre de ese año, en un viaje a Michoacán, murió repentinamente. Fue velado en el Palacio de Bellas Artes como homenaje a su extensa creación artística.

Obras del artista

Fondo Roberto Montenegro. Fondo Jonh y Marie Plakos

Fondo Francisco Díaz de León