Anónimo (Escuelas al Aire Libre) ,

Por espacio de cuatro meses periódicos parisienses, como La Renaissance, L'Information, Comaedia, La Liberté, L'Humanité, La Semaine a Paris, Les annales, Paris-Midi, y otros más se ocuparon de reproducir apreciaciones e imágenes de cuadros de jóvenes mexicanos, que el director de la Academia de Bellas Artes, don Alfredo Ramos Martínez, exhibió del 28 de julio al 13 de agosto de 1926 en los salones de la Association Paris-Amérique Latine, en el número 14 del Boulevard de la Madeleine. Los comentarios de la prensa contenían los mayores elogios para los trabajos de los muchachos mexicanos de las Escuelas al Aire Libre de Xochimilco, Tlalpan, Guadalupe Hidalgo y Churubusco. Estas escuelas fueron la respuesta a los absurdos sistemas de enseñanza de la academia. De esta manera. proliferaron estos centros en diversas zonas de la ciudad de México, la primera de ellas en el barrio de Santa Anita, llamada "Barbizón" data de 1913. Posteriormente se abrió la de Chimalistac siendo sus fundadores Fernando Leal, Alva de la Canal, Fernández Ledesma, Díaz de León, entre otros. Se unieron luego a ella Revueltas, Ramón Cano y Leopoldo Méndez. En ellas se convencía a los jóvenes, que la sencillez de medios técnicos, la inconformidad de soluciones pintorescas y la observación de la Naturaleza, eran los medios para que expresaran con sinceridad el pensamiento artístico. La importancia de las escuelas radicó en impulsar a niños y jóvenes, así como a indígenas, obreros e hijos de obreros, a manifestar sus inquietudes artísticas, con una ingenuidad racionalista en la expresión de los motivos que pintaban y un amor definido hacia los asuntos regionales y el carácter mexicano de las cosas. Otra escuela fue la de Coyoacán en la cual trabajaban Jean Charlot, Luis Martínez, Federico Cantú. Se fundaron otras como la de Churubusco y las de Xochimilco, Tlalpan y Guadalupe Hidalgo, todas en 1925. El trabajo de éstas se expuso en los corredores del Palacio de Minería, cuyo éxito fue rotundo. En 1926 se abrieron la de San Angel, dirigida por Gonzalo Argüelles y la de Ixtacalco, por Joaquín Clausell. Poco después viajaron a Europa a mostrar el resultado de su experiencia pedagógica, creando sorpresa e interés, recibiendo elogios de grandes artistas como Picasso, Foujita, Raoul Dufy, los escultores Lipchitz y Mateo Hernández. El suceso de las escuelas llevó a la creación de dos Centros Populares de Enseñanza Artística Urbana, dirigido uno por Fernández Ledesma y el otro por Fernando Leal, en los barrios de San Pablo y Nonoalco, 1927. También se fundó la Escuela de Escultura y Talla Directa, animada por Guillermo Ruiz , y una Escuela Libre de Pintura y Escultura en Michoacán, apoyada popr el gobernador Lázaro Cárdenas, con Antonio Silva al frente. Se inauguraron dos escuelas más: la de Los Reyes, Coyoacán, dirigida por Rosario Cabrera, y la de Cholula, Puebla, dirigida por Fermín Revueltas. A pesar de los buenos resultados alcanzados por las escuelas y los centros, la Secretaría de Educación Pública les retiró su apoyo. A partir de 1930 los problemas entre autoridades y las escuelas se fueron haciendo más grandes y poco a poco fueron cerrando estos centros de enseñanza, aunque aún se abrieron otras como la de Taxco, Guerrero dirigida por Tamiji Kitagawa o la de San Antonio Abad. Para 1937 la mayoría de estos lugares habían sido clausurados, se negaba su principio, su meta o finalidad pedagógica a pesar que de ellas salieron excelentes pintores como Feliciano Peña, Ezequiel Negrete, Fernando Castillo, Amador Lugo.