Baltazar Echave Orio, 1540-1624

Baltasar Echave Orio nació en la provincia vasca de Guipúzcoa, España, alrededor de 1548, ya que en Sevilla en 1573 realizó un testamento para el cual debía tener al menos 25 años. En esta ciudad española tuvo un temprano aprendizaje del oficio de pintor, además de conocer las obras de Hernando de Esturmio o de Luis de Vargas, que si bien, aparentemente no marcaron de forma directa su imaginario pictórico, quizá está producción que se exportaba a América desde el puerto sevillano, como sugiere el investigador José Guadalupe Victoria, hizo pensar a Echave Orio, quien ya había decidido viajar a la Nueva España, que pintar podía ser una manera rentable de ganarse la vida. Por tanto, es muy probable que Baltasar Echave haya iniciado plenamente su carrera en Nueva España, puesto que él provenía de la villa de Zumaya, en la provincia de Guipúzcoa, y al llegar a México se casó con Isabel, hija del pintor Francisco Ibía, también conocido como Francisco de Zumaya, por ende, es muy probable que su coterráneo lo haya acogido y enseñado el oficio, incluso existía la leyenda de “la Zumaya” la cual señalaba que era pintora y había sido maestra de su esposo. A ello hay que sumar que el ambiente artístico de la Nueva España estaba dominado por varias personalidades, por las cuales se dejó influir Echave, en especial por Simón Pereyns y Andrés de Concha, así como por el contacto con la producción extranjera, especialmente la de los romanistas flamencos como Martín de Vos. La primera obra de Baltasar Echave Orio data de 1590 en colaboración con su suegro para la vieja catedral de Puebla, es decir, pasados los 40 años, de hecho, la producción individual de Echave Orio se inserta plenamente en el siglo XVII, a partir de 1606, con una copia de la imagen de La Virgen de Guadalupe. En su taller se forjaron hijos, de los cuales destacó Baltasar Echave Ibía, conocido como “el de los azules” e incluso se considera que también Luis Juárez pudo haber sido su discípulo. De ahí que existe todo un estilo echaviano que se manifestó, pervivió y marcó la pintura virreinal de la primera mitad del siglo XVII. Entre las obras principales de Echave Orio que aún se conservan, se encuentran La Porciúncula y La Visitación (1608-1610) procedentes del retablo mayor de la iglesia franciscana de Tlatelolco, actualmente en el Museo Nacional de Arte (MUNAL), La adoración de los Reyes y La Anunciación que formaron parte de la Pinacoteca de San Diego y hoy en día en el MUNAL. Se encuentran también Pentecostés que forma parte del acervo de la Pinacoteca de la Profesa. Se considera que Echave Orio falleció hacia 1623, ya que no se registra su presencia en la boda de su hijo Baltasar de Echave Ibía que sucedió justo en ese año, así como por el hecho de que en 1624 Luis Juárez fue llamado por las monjas del convento de Jesús María para ejecutar las pinturas del altar mayor de su iglesia, las cuales no habían podido ser realizadas por de Echave Orio.