Fernando Castro Pacheco,

Nacido en Mérida, Yucatán el 26 de enero de 1918, Fernando Castro Pacheco fue un pintor, muralista, escultor, grabador e ilustrador.

A los quince años comenzó a estudiar en la Escuela de Pintura y Artes Plásticas de su ciudad natal en la que tuvo como maestros a Modesto Cayetano y a Ignacio Rubio Milán. En su obra permea un singular manejo de la línea y la forma y un gran manejo del color.

En 1941 fue co-fundador y director de la Escuela Libre de Artes Plásticas de Yucatán donde también se desempeñó como docente. Esta escuela fue una más de las llamadas “Escuelas al aire libre”, lo que permitió captar con mayor libertad la belleza, el color y el realismo de la naturaleza. Bajo esta influencia realizó sus primeras litografías de gran formato y surge su primera muestra de pintura y dibujos en la Galería de la Universidad de Yucatán.

En 1943 partió a la Ciudad de México donde su obra se transformó y llegó a un punto de madurez. Ahí se vinculó al Taller de la Gráfica Popular que se había integrado en 1937 a partir de la Liga de Escritores y Artesanos Revolucionarios. El Taller estuvo asociado con movimientos políticos populares de la época. Comenzó a destacar dentro del grupo denominado Escuela Realista Mexicana en el que también estaban Leopoldo Méndez, Alfredo Zalce y Raúl Anguiano. En esa época obtuvo un segundo premio y mención honorífica en un concurso de grabados sobre la Revolución Mexicana convocado en 1947 por el gobierno de la Ciudad de México.

Dos años más tarde fue designado maestro en la Escuela Nacional de Bellas Artes de San Carlos y poco tiempo después en la Escuela de Pintura y Escultura de la Secretaría de Educación Pública. Su labor docente no lo alejó de su quehacer artístico.

En 1952 realizó su primera exposición en el Salón de la Plástica Mexicana. Sus trabajos atrajeron la atención y muy pronto participó en todas las exposiciones relevantes de su país y del extranjero en países como Brasil, Canadá, Chile, Cuba, Estados Unidos, Francia, Inglaterra, Italia, Israel, Suecia, Perú, Suiza y Yugoslavia, las cuales eran promovidas por el gobierno mexicano. En 1953 realizó escenografías y el vestuario para los ballets: Guernica y La nube estéril, presentados en el Palacio de Bellas Artes en la capital mexicana.

Fue director de la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado "La Esmeralda" en la cual llevó a cabo una importante renovación técnica, administrativa y docente al igual que en la Antigua Academia de San Carlos, donde fungió como consejero técnico y representante de la institución ante el Consejo Universitario.

Llevo su obra a Europa en 1963, en donde pudo realizar estudios en Francia, España, Italia, Inglaterra, Bélgica y Holanda gracias a una beca otorgada por el Instituto Nacional de Bellas Artes. A su regreso a México y luego de algunos años, en 1971 el gobierno del estado de Yucatán le solicitó realizar una serie de murales en el Palacio de Gobierno, en los cuales plasmó la historia de la región, así como la dignificación de la cultura Maya. Algunas de sus piezas más reconocidas son: “El abrazo” (1940), “El henequén” (1947) y “Naturaleza muerta”  (1959).

Murió el 8 de agosto de 2013 a los 95 años en su ciudad natal.