Manuel Rodríguez Lozano nació en la Ciudad de México el 4 de diciembre de 1895. Fue un pintor y muralista que abarcó diversos estilos y temáticas que difícilmente pueden clasificarse bajo una sola escuela o movimiento. Fue también miembro del llamado grupo Los Contemporáneos.
Fue hijo de Manuel Z. Rodríguez y de Sara Lozano. En 1906 se inscribió en el colegio militar. Hizo exámenes para entrar en el Servicio Diplomático, pero decepcionado de la carrera, la abandonó. Viajó a España donde conoció a Carmen Mondragón, hija del general Manuel Mondragón, y contrajo matrimonio con ella el 13 de agosto de 1913. Respecto a lo ocurrido en la vida de Rodríguez Lozano entre esa fecha y su retorno a México (1921) no se cuenta con mucha información. No hay, por ejemplo, obras que documenten sus inicios artísticos.En 1914, ambos viajaron a París, donde entraron en contacto con el vanguardismo francés y conocieron a Henri Matisse, Georges Braque, Pablo Picasso, André Lhote, André Salmon y a Jean Cassou, entre otros. Más adelante viajaron a San Sebastián, España, donde ambos aprendieron a pintar de manera autodidacta.
En 1921 regresó a México (retorno que coincidió con el de Diego Rivera) y comenzó a pintar bajo la estética de la Escuela Mexicana. Se separó de Carmen Mondragón, quien a su vez conoció a Gerardo Murillo (Dr. Atl) y fue bautizada por este como Nahui Olin. Por su parte, Manuel Rodríguez Lozano se mudó a Chapultepec, siguió pintando e impulsó la carrera de Abraham Ángel, un joven artista que lo introdujo a diversos nuevos estilos.
Un año más tarde fue nombrado profesor de dibujo en la Secretaría de Educación Pública. En 1923, Roberto Montenegro le presentó al coleccionista Francisco Sergio Iturbe quien se convirtió en su protector y mecenas. En 1924 viajó a Argentina a donde llevó una exposición de Abraham Ángel y Julio Castellanos. Vivió por más de un año en Buenos Aires y en junio de 1925 exhibió en el Museo Provincial de Bellas Artes. Ése mismo año, regresó a París para exponer doce de sus pinturas y dibujos infantiles de sus alumnos. La exposición se inauguró el mes de noviembre en el Cercle París Amerique Latine, la presentación del catálogo fue escrita por André Salmón, director del Art Vivant.
En México, en el año de 1928, se hizo amigo de Antonieta Rivas Mercado, con quien fundó el Teatro Ulises, donde se agruparon destacados artistas e intelectuales de la época. Tres años más tarde viajó nuevamente a Europa y de 1932 a 1933 pintó la serie de Los Tableros de la Muerte por encargo de su mecenas Francisco Sergio Iturbe y en 1935 concluyó Il verdaccio, una de sus principales obras.
Fue nombrado Director de la Escuela Nacional de Artes Plásticas en 1940 e invitó a trabajar a Diego Rivera, Antonio Ruíz “El corcito”, Luis Ortiz Monasterio, Manuel Álvarez Bravo, Jesús Guerrero Galván y a otros artistas. Fundó la revista Artes Plásticas. Publicó tres monografías tituladas Arte tarasco, Imaginería colonial y Rodríguez Lozano, esta última con textos de José Bergamín. Además colaboró en periódicos y otras revistas.
En 1941, debido a maniobras políticas, fue encarcelado en la Penitenciaría del Distrito Federal, acusado de ser el responsable de la pérdida de tres grabados europeos de la colección de la Escuela de Artes Plásticas, los cuales en 1966, fueron devueltos a la propia Escuela. En la Penitenciaría pintó el mural La Piedad en el desierto y puso en orden los manuscritos para el libro Pensamiento y pintura, publicados posteriormente. Un año más tarde, continuó la Época Blanca iniciado en el mural de la Penitenciaría. Exhibió obras anteriores en la Galería de la Editorial Séneca.
Para 1944, su casa se había convertido en el centro de la vida intelectual de México. Durante varios años se reunieron en ella, todos los miércoles, intelectuales y artistas distinguidos. En 1945, pintó el mural El Holocausto en la residencia de Francisco Sergio Iturbe, hoy Edificio Isabel La Católica.
En 1948 fue invitado por el Dr. Sarraihl, rector de la Universidad de París, y por el doctor Paul Rivet, director del Museo del Hombre, a exhibir en Francia, en el Museo de L’Orangerie. De 1954 a 1955, expone un par de veces en la Galería Clardecor y en la Galería Excélsior, lugar donde exhibió por primera vez al público cuadros de la Época Blanca y los Retablos de la Muerte, que fueron calificados por el crítico Crespo de la Serna como capolavori. En 1956 pintó la obra Nostalgia considerado uno de sus cuadros más importantes.
Participó en la exposición colectiva de Pintura Mexicana Contemporánea en 1959, presentada en el Museo del Palacio de Bellas Artes. No conforme con el lugar asignado a sus obras, las retiró para exhibirlas en el Edificio Idaroff ubicado en la calle de Madero, lugar donde había exhibido anteriormente.
En 1960 publicó el libro Pensamiento y pintura, editado por la Imprenta Universitaria. Este libro contiene sus principales artículos y ensayos. En 1967, el mural La Piedad, restaurado en el Centro Nacional de Conservación de Obras Artísticas, es trasladado al Museo del Palacio de Bellas Artes. Un año más tarde, dentro del Programa Cultural de la XIX Olimpiada México 1968, se organizó en la Galería Reforma, una exposición retrospectiva de su obra. Se exhibieron 77 pinturas que abarcaron sus principales épocas.
Manuel Rodríguez Lozano murió en la Ciudad de México el 27 de marzo de 1971.