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Alfonso X. Peña

Descanso en la Huasteca, 1943

Oleo / masonite
112 x 161.3 cm
AXP001

Al pie de un árbol que ofrece su sombra, dos hombres descansan a las orillas del río después de una larga jornada de caza. El primero -vestido a la usanza de los rancheros del norte- recarga el peso de su cuerpo contra el fuerte tronco, mientras sostiene con su mano derecha el rifle que le sirve como punto de apoyo. Su postura denota el cansancio de la ardua labor, mientras que su gesto complacido proyecta el éxito del día. Su compañero se encuentra sentado de perfil al espectador, haciendo que resulte difícil definir las facciones de su rostro. Este hombre se inclina un poco, mientras en un improvisado cazo prepara algunos alimentos tomando ya el primer bocado. Atrás, dos indígenas ?vestidos de manta, huaraches y sombrero- cargan un venado. A los caballos se les ha quitado la montura para que descansen y se alimenten, en espera de continuar su recorrido al día siguiente. En Descanso en la Huasteca, Alfonso X. Peña (también conocido como Xavier Peña) repite algunos de las soluciones formales que parecen caracterizar su obra: composiciones realizadas en gran formato en las cuales toma como eje narrativo diversas regiones de la República. Peña utilizó su experiencia como caricaturista e ilustrador para la construcción naturalista de sus formas, así como para la descripción puntual de los elementos y la función ilustrativa que parece conferirle a la imagen. Descanso en la Huasteca nos ofrece una idealización de esta región que se acerca más a las construcciones estereotípicas realizadas por el cine mexicano durante estos años. Por ejemplo, la fisonomía y el atuendo utilizado por el personaje en primer plano nos recuerdan de el rol de Pedro Infante en Los tres huastecos (1948). El artista tampoco escapa de la visión romántica, que remata con un poético ocaso, en la cual se busca resaltar la virilidad del mexicano y la importancia de los elementos que la reafirman: la tierra, los caballos, sus armas y el control sobre el entorno natural. Si en esta obra Peña otorga a la Huasteca una recia masculinidad, en Tehuanas con floripondios (1950; colección Lance Aaron). representa la contraparte femenina: la sensualidad, la fertilidad y la exuberancia del Istmo, personificada por dos jóvenes mujeres que, orgullosas y erguidas, caminan por entre los frutos de la tierra.

Vid. Mireida Velázquez, Arte moderno de México. Colección Andrés Blaisten, México, Universidad Nacional Autónoma de México, 2005.

Otras obras del artista

En Coleccion Blaisten

En Alfonoso X Peña