X

Alfonso X. Peña

Niños jugando, 1950

Oleo / tela
70 x 55 cm
AXP003

Alfonso X. Peña mostró su madurez artística en los años 40. Obra inspirada por la Escuela Mexicana de Pintura nos muestra en esta escena a dos niños de pueblo sentados en el quicio de la puerta jugando. La niña sostiene en sus manos una muñeca de trapo, juguete que comúnmente la madre solía manufacturar en casa, o que la costurera del pueblo hacía, con retazos sobrantes y vendía a las niñas. El niño sostiene su caballito de cartón, hecho de papel maché y pintado a mano muy a la manera de los artesanos del estado de Guanajuato principalmente. Es una escena muy pueblerina, con dos niños mexicanos mostrando sus juguetes, muy usados a mediados del siglo pasado, a diferencia de los actuales de plástico industrializado. Esta obra del maestro Alfonso X. En el quicio de una puerta, un niño y una niña se entretienen con sus juguetes, los cuales son signo no sólo de una antigua tradición artesanal mexicana, sino también de la temprana diferencia que marcan los géneros en esta sociedad. Los niños, de tez morena, visten las ropas con las cuales se acostumbraba identificar a los grupos indígenas. Él lleva puestos una camisa y un calzón de manta, éste último atado con un cinturón de tela color azul, y porta además un sombrero de palma que cubre casi por completo su inclinado rostro, impidiéndonos distinguir sus rasgos faciales mientras detiene con su mano izquierda un caballito de palo. La niña, también con el rostro inclinado, contempla una muñeca rubia de tez blanca, esboza una leve sonrisa que enfatiza la candidez de toda la escena. Va descalza y porta un vestido rosa y un largo rebozo oscuro, por debajo del cual se escapan algunas mechas de cabello. La obra de Peña parece retratar una escena cotidiana, llena de inocencia y de una fuerte carga nacionalista, que el pintor resalta a través del origen racial de sus protagonistas y de la referencia directa a lo ?típicamente mexicano?, que enfatiza a través de la vestimenta de los niños. El tono costumbrista de la obra nos hace pensar que el pintor concibió su escena no sólo para un público nacional, sino pensando también en un espectador extranjero, pues es importante destacar el hecho de que a partir de los años veinte, Peña desarrolló gran parte de su actividad creadora en los Estados Unidos, razón por la cual podría haberse acostumbrado a pensar en la producción de imágenes para consumo de un público ajeno a la realidad mexicana.

Vid. Mireida Velázquez, Arte moderno de México. Colección Andrés Blaisten, México, Universidad Nacional Autonóma de México, 2005.

Otras obras del artista

En Coleccion Blaisten

En Alfonoso X Peña