X

Alfredo Ramos Martínez

Mancacoyota, 1930

Oleo / cartónThis delicately rendered portrait of is a testament to Ramos Martínez’s pioneering role in Mexico’s rediscovery of local traditions and the formulation of a “national” school of painting. The portrait also shows the powerful reciprocal influe
38.4 x 38.3 cm
ARM002

Este retrato de delicada interpretación es un testimonio del papel pionero de Ramos Martínez en el redescubrimiento de las tradiciones del país y en la formulación de una escuela ?nacional? de pintura en México. Asimismo muestra la poderosa influencia recíproca entre su obra y las de los estudiantes de las Escuelas de Pintura al Aire Libre, como Dos figuras de Fernando Reyes (ca. 1926, colección Blaisten). Lo plano del espacio pictórico y el recorte de la figura siguen las formas del estilo naif de los trabajos de los estudiantes, pero el pintor añade un dibujo magistral y un manejo delicado del óleo para crear una sensación de monumentalidad. La imperturbable mirada de la mujer contrasta con el cuidadoso delineado de su estructura ósea, su sensual boca y el brillo de sus oscuros ojos que, en conjunto con las sencillas armonías cromáticas, acentúan la gracia y nobleza que trascienden por mucho los aspectos pintorescos de la obra de Reyes. El cuidadoso detalle de las nervaduras del órgano se contrapone a la suave redondez de los hombros y a las brillantes flores rojas resueltas a la manera impresionista. Cuando Ramos Martínez regresó a México en 1909, después de pasar nueve años en Europa, su pincel estaba empapado de impresionismo. En el contexto político de la década revolucionaria reconoció de inmediato la necesidad de temas con mayor pertinencia nacional y demostró su compromiso poniendo a sus estudiantes de la Academia a pintar al aire libre, probando con ello que la temática mexicana era digna de ser representada artísticamente. Su compromiso para interpretar la nobleza de los indios mexicanos no decayó ni siquiera después de haberse ido a Estados Unidos en 1929. Es probable que Mancacoyota haya sido pintada en Los Ángeles. En ella recurre al formato compositivo que cultivó desde mediados de los treintas hasta su muerte en 1946. Aunque el significado del título es incierto, este lienzo se parece a los retratos monumentales de su ciclo muralista en el Scripps College, Claremont, California. Ya se trate de una persona real o provenga de su imaginación, para Ramos Martínez esta mujer fue el prototipo de la feminidad indígena que aparece no sólo en Madre india (1935, colección particular), sino en otros cuadros y estudios realizados en California.

Vid. Adriana Zavala, Arte moderno de México. Colección Andrés Blaisten, México, Universidad Nacional Autónoma de México, 2005.

Otras obras del artista

En Coleccion Blaisten