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Alfonso Michel

Agonía (La muerte del circo), 1949

Oleo / tela
56.5 x 65 cm
AM025

Al igual que Desesperación de Roberto Montenegro (colección Blaisten), en Agonía, un caballo solitario se yergue, con el cuello arqueado por la angustia, proyectando su nariz y sus fieros dientes hacia el centro de la composición. En esta obra además, el angustiado caballo blanco de circo yace abandonado en el centro de un campamento circense desierto. Sus patas delanteras y el anca trasera derecha están mutiladas en la coyuntura inferior. Las espirales que salen de los huecos de sus patas aluden al carrusel de sus pinturas La feria y Carrusel, ambas de 1945 (colección Blaisten), pero aquí todo es violencia más que alegría. El aterrorizado caballo levanta angustiado la cabeza pero las patas amputadas lo dejan impotente: casi es posible oír su desesperado relincho en el desolado y árido paisaje, donde un leve viento agita su crin y funde la tierra árida con las nubes. En la distancia, los volcanes color lavanda sugieren que la escena se localiza en México. Oliver Debroise relata que la pintura de Michel se inspiró en una dama excéntrica de la alta sociedad neoyorquina que administraba un refugio para caballos abandonados y que comisionó al artista para pintar un mural (que no se realizó) en Long Island. No obstante, los dos lienzos refieren al Guernica de Picasso, donde un angustiado caballo que relincha ocupa el centro de la escena. Al igual que incontables artistas, los dos mexicanos se conmovieron mucho por el famoso mural de Picasso, enviado a Nueva York en 1939 tras la caída de Madrid; el Guernica finalmente fue instalado en el Museo de Arte Moderno, donde permaneció hasta 1981. Ciertamente Montenegro como Michel pudieron haber visto el original dado que viajaron a Nueva York, en 1940 y 1945, respectivamente; o si no, seguramente en reproducciónes. Además, los estudios para el mural de Picasso también se incluyeron en una retrospectiva suya realizada en México en 1944. Sin embargo, en estas dos obras de Michel y Montenegro, el símbolo de los horrores de la guerra de Picasso pudo haber sido, en el contexto Mexicano, una referencia a la cultura hispana (después de todo, el caballo fue introducido por los españoles). Aunque la iconografía y los títulos de ambas pinturas expresan la profunda ansiedad compartida en los primeros años de la posguerra, también comunican referencias locales y posiblemente personales. En Agonía y Desesperación, los dos artistas evocan la fuerza viril del animal más que su simbolismo de nobleza o libertad. Pero, al mismo tiempo, la virilidad está comprometida, en última instancia, por la violencia, la depredación física y la muerte.

Al igual que Desesperación de Roberto Montenegro (colección Blaisten), en Agonía, un caballo solitario se yergue, con el cuello arqueado por la angustia, proyectando su nariz y sus fieros dientes hacia el centro de la composición. En esta obra además, el angustiado caballo blanco de circo yace abandonado en el centro de un campamento circense desierto. Sus patas delanteras y el anca trasera derecha están mutiladas en la coyuntura inferior. Las espirales que salen de los huecos de sus patas aluden al carrusel de sus pinturas La feria y Carrusel, ambas de 1945 (colección Blaisten), pero aquí todo es violencia más que alegría. El aterrorizado caballo levanta angustiado la cabeza pero las patas amputadas lo dejan impotente: casi es posible oír su desesperado relincho en el desolado y árido paisaje, donde un leve viento agita su crin y funde la tierra árida con las nubes. En la distancia, los volcanes color lavanda sugieren que la escena se localiza en México. Oliver Debroise relata que la pintura de Michel se inspiró en una dama excéntrica de la alta sociedad neoyorquina que administraba un refugio para caballos abandonados y que comisionó al artista para pintar un mural (que no se realizó) en Long Island. No obstante, los dos lienzos refieren al Guernica de Picasso, donde un angustiado caballo que relincha ocupa el centro de la escena. Al igual que incontables artistas, los dos mexicanos se conmovieron mucho por el famoso mural de Picasso, enviado a Nueva York en 1939 tras la caída de Madrid; el Guernica finalmente fue instalado en el Museo de Arte Moderno, donde permaneció hasta 1981. Ciertamente Montenegro como Michel pudieron haber visto el original dado que viajaron a Nueva York, en 1940 y 1945, respectivamente; o si no, seguramente en reproducciónes. Además, los estudios para el mural de Picasso también se incluyeron en una retrospectiva suya realizada en México en 1944. Sin embargo, en estas dos obras de Michel y Montenegro, el símbolo de los horrores de la guerra de Picasso pudo haber sido, en el contexto Mexicano, una referencia a la cultura hispana (después de todo, el caballo fue introducido por los españoles). Aunque la iconografía y los títulos de ambas pinturas expresan la profunda ansiedad compartida en los primeros años de la posguerra, también comunican referencias locales y posiblemente personales. En Agonía y Desesperación, los dos artistas evocan la fuerza viril del animal más que su simbolismo de nobleza o libertad. Pero, al mismo tiempo, la virilidad está comprometida, en última instancia, por la violencia, la depredación física y la muerte.

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En Coleccion Blaisten