Rufino Tamayo, 1899-1991

Nació en Oaxaca, uno de los estados con mayor número de poblaciones étnicas en México. Después de un corto pero influenciable periodo como alumno de la Academia de San Carlos, comenzó a experimentar con diferentes "ismos" originados en París: impresionismo y post-impresionismo. Fue un participante activo en lo que se conoció como el renacimiento mexicano, asimilando los principios artísticos de sus contemporáneos, especialmente de la artista María Izquierdo, quien fue su amiga y compañera. Pintó murales antes de viajar a los Estados Unidos para vivir en Nueva York. Sin olvidar sus raíces formales y la modernidad de la pintura mexicana, estudió el trabajo de Picasso y Matisse, uniéndose a la esfera internacional del avant-garde. Desde los años treinta en adelante exhibió regularmente en los Estados Unidos, y desde 1946 dió un taller de pintura en una escuela de arte en Brooklyn. Perturbado por la guerra, el bombardeo a Hiroshima y la tensión de la post-guerra, su obra refleja las fuerzas bestiales de la humanidad y la liberación de nuevas fuerzas cósmicas. Tomó parte en la XXV Bienal de Venecia y en 1957 fue galardonado con el premio de la Legión de Honor del gobierno francés. Cuando tenía 80 años, el Guggenheim Museum de Nueva York le dedicó una extensa muestra retrospectiva. Donó su colección de arte moderno internacional al museo que lleva su nombre. Grandes exposiciones individuales en homenaje a él se han presentado en la ciudad de México, Madrid, Moscú, Oslo, Leningrado, Berlín y otras ciudades en todo el mundo. Murió en 1991 y dos años más tarde el Nagoya City Art Museum ofreció una exhibición conmemorativa.