Alfonso X. Peña, 1903-1964

Alfonso Javier Peña nació en Ciudad Victoria, Tamaulipas, México, el 13 de enero de 1902. Fue un pintor, dibujante caricaturista y muralista que formó parte del movimiento de la llamada Escuela Mexicana de Pintura, es reconocido por los murales que realizó en París, Estados Unidos y México.

Alfonso X. Peña creció en una familia con inclinaciones artísticas; desde niño demostró especial interés y dominio en el dibujo, facultad que utilizó al inicio de su carrera cuando trabajó como caricaturista en el periódico El Mundo de Tampico y años más tarde en los periódicos El Globo y el Universal.

Se mudó a la ciudad de México para estudiar en la Antigua Academia de San Carlos y posteriormente continuó su  formación en Nueva York a donde viajó en 1922, pues se interesó en las galerías y museos de dicha ciudad, además del ambiente artístico, sin embargo comenzó a pintar formalmente hasta 1929, cuando tenía 26 años de edad. Asentado en aquella urbe, a finales de la década de los treinta formó parte de un grupo de artistas integrado por Rufino Tamayo, José Juan Tablada, Matías Santoyo y Miguel Covarrubias, Adolfo Best Maugard, Luis Hidalgo, Rufino Tamayo, entre otros; durante esa época perfeccionó su técnica del dibujo y su habilidad en el manejo cromático.

Al volver a México, inauguró su primera exposición con obras que realizó en su estancia en Nueva York, obteniendo con ello bastante éxito, sobre todo por el colorido de sus dibujos. Después de pasar algunos años en México, viajó a Europa por primera vez en 1935 y se estableció en París donde realizó gran parte de su obra. En 1937 asistió a la Exposición Internacional de París en la cual realizó murales para los pabellones de México y Venezuela, trabajo que le hizo merecedor de una medalla de oro como muralista, mérito que ningún otro pintor mexicano ha obtenido; recibió también otra medalla, en compañía de Pablo Picasso, considerados entre los mejores pintores de la Europa de aquél entonces.

Bohemio de corazón y poseedor de un gran carisma, al regresar a México instaló su taller en la calle de Pescaditos, en la capital del país, donde su fuerza creadora produjo obras de enorme valía. El taller pronto se convirtió en punto de reunión de incontables artistas y poetas que todas las noches se daban cita ahí.

En 1950, en México, recibió la medalla José Clemente Orozco, que le fue otorgada por un cuadro que representaba al mismo Orozco muerto y que tituló “El muro en blanco”. En 1957 partió nuevamente a Europa, becado por la Secretaría de Educación Pública, con el propósito de exponer su obra nacionalista en Francia e Italia y realizar estudios en restauración de murales al fresco, lo cual hizo en Florencia. Expuso en Roma y posteriormente viajó a España, donde también expuso en la capital española y continuó rumbo a Francia.

Alfonso X. Peña realizó murales en París, Los Ángeles (E.E.U.U.), Caracas, Venezuela y en varias ciudades de la República Mexicana, específicamente en Mazatlán, Sinaloa, San Luis Potosí y para el hotel Bella Vista en Cuernavaca, Morelos. Hoy en día su obra pertenece a importantes colecciones como la del Museo de Arte Moderno y la Colección Andrés Blaisten, ambas en México. Alfonso X. Peña murió en 1964.

Obras del artista

Fondo Alfonso X. Peña